Compost

¿Cuándo está listo el compost para usarlo?

Cómo reconocer el compost maduro: temperatura estable, olor a tierra, estructura desmenuzable y evaluación de su biología al microscopio.

Medición de la temperatura en una pila de compost

El compost está listo cuando ha completado la fase activa del compostaje y la maduración. Tiene olor a tierra, una estructura suelta y grumosa y una temperatura estable. Al evaluar estas características en conjunto podemos reconocer un material maduro. Con el microscopio comprobamos además su calidad biológica: la vida que aportará al suelo.

Durante el compostaje activo vigilamos la temperatura, el aporte de oxígeno y la humedad. El volteo ayuda a mantener condiciones adecuadas en toda la pila. Cuando termina la descomposición intensa, el compost comienza a madurar. Esta etapa más tranquila es necesaria para que el material resulte adecuado para su uso junto a las plantas.

Una temperatura estable es una pista importante

Durante la maduración, la temperatura del compost se aproxima poco a poco a la del ambiente. Un material bien estabilizado no vuelve a calentarse intensamente después de mezclarlo, aunque disponga de la humedad y el aire que necesitan los organismos para trabajar.

Esta última condición es importante. Una pila reseca también puede estar fría porque la falta de agua frena la actividad biológica. En ese caso, la temperatura baja indica que el proceso se ha detenido, no que haya terminado. Por eso, una lectura del termómetro no basta para determinar si el compost está listo.

El olor y la estructura muestran la transformación

El compost maduro huele a tierra o a hojarasca del bosque. Su parte más fina es grumosa y se desmenuza fácilmente. Un olor a podredumbre, agrio o intenso a amoníaco indica que hay que evaluar mejor el material antes de usarlo.

Pueden quedar trozos de madera o tallos más duros, que se descomponen lentamente. Su presencia no significa que todo el lote sea inmaduro. Importan el estado del resto del material, su olor y el comportamiento de su temperatura.

Nuestra serie de cuatro vídeos sobre el compostaje del estiércol (en polaco) muestra lo rápido que desaparece el mal olor. Esta mejora evidente ocurre antes de que termine la maduración. Un olor agradable es, por tanto, una señal de transformación, pero por sí solo no significa que el compost ya esté listo.

El compost maduro y su calidad biológica

Cuando el compost se destina a recuperar la vida del suelo, también nos interesa qué organismos contiene. Dos lotes maduros de aspecto similar pueden tener distintas cantidades de bacterias, hongos, protozoos y nematodos.

El análisis biológico del compost permite observar estas diferencias. Evaluamos una muestra del material que tienes, incluso si lo has comprado o recibido de otra persona. No es necesario conocer su composición inicial ni su historial de producción para realizar esta evaluación.

La evaluación de la madurez indica si el material ha completado la transformación necesaria. La evaluación biológica ayuda a determinar qué vida podemos introducir en el suelo con él.

Del compost listo al suelo vivo

Un buen compost es un recurso valioso para la regeneración, por lo que merece la pena saber reconocer cuándo está listo. Nuestro curso Living Soil Shortcut, en inglés, explica cómo manejar una pila, evaluar su estado y elegir el uso del compost adecuado para tu huerto o explotación.